Arquitectura

Hay días para dejar de pensar. Para dejarse sentir únicamente, abrazar la alegría o la tristeza, da igual qué compañero te haya tocado en ese momento. Fluir impulsado por la gravedad, que te llama al centro de todas las cosas. Rescato hoy un poema de hace mucho tiempo (allá por el 93, creo), cuando uno empezaba a descubrir que pensar no es suficiente.

Melrose Abbey, Escocia. 1 de abril de 2015

Deja un comentario